jueves, 31 de octubre de 2013

La verdadera historia de Phineas y Ferb


La verdadera historia de Phineas y Ferb

La serie sigue las aventuras de los medio hermanos Phineas y Ferb junto con sus amigos Isabella García-Shapiro, Buford Van Stomm y Baljeet Rai, quienes viven en un pueblo ficticio llamado Danville dentro del «Área de los Tres Estados» (no se sabe cuál es esa área ni dónde se encuentra, pero viven en el Condado de Jefferson), que en Latinoamérica se conoce como «Área Limítrofe». Su hermana mayor, Candace Flynn, se obsesiona con dos cosas a lo largo de la serie: la primera es frustrar los planes e ideas de sus hermanos, normalmente llamando a su madre para decirle lo que los chicos están haciendo en un esfuerzo por meterlos en problemas; y la segunda, es su novio Jeremy. Mientras tanto, Perry, su ornitorrinco de mascota, actúa como agente secreto para una organización gubernamental de animales llamada O.W.C.A. (Organización Sin un Buen Acrónimo en Latinoamérica y Organización Sin Acrónimo Chulo en España), en donde combate contra el malvado Dr. Heinz Doofenshmirtz. Generalmente, las confrontaciones entre Perry y Doofenshmirtz llevan a la destrucción de cualquier invento en el que Phineas y Ferb hayan estado trabajando o del cual hayan formado parte ese día.
Pero nadie sabe la verdadera historia, un misterio oculto que hay detrás todo esto…
Se me ocurrió entrar en al sitio web Disney Latino para concursar en esas «famosas videollamadas en Zapping Zone». Me inscribí, y tuve la suerte de entrar. En los días siguientes me llamaron y logré estar en vivo para Disney Channel concursando; respondí correcto casi todas las preguntas burdas y sin mayor importancia que hacían y esperé que sonara la tonta musiquita en la que gritan, «¡Wow, ganaste!», y eso. Mis premios fueron una polera de Perry, una agenda de Candace y el mejor y más importante, una entrada para ir a los estudios de Disney a ver cómo realizan Phineas y Ferb. Estaba muy emocionada. Al día siguiente me desperté muy temprano, en nada de tiempo me encontraba en los estudios.
La asistente que me acompañó sólo me explicó cosas aburridas y me dejó en una sala para que viera algunos episodios del programa. Comencé a ver el capítulo de cuando hicieron la Montaña Rusa y me pasé revisando mis demás capítulos preferidos un buen rato. Casi terminando me topé con uno extraño, que se titulaba «LA VERDADERA HISTORIA DETRÁS DE LOS HERMANOS». Curiosa, lo tomé, estaba en la parte más alta del estante pero con mi altura no me costó alcanzarlo… y empecé a verlo.
El video abría con Phineas construyendo un artefacto que le permitiría viajar devuelta al pasado, a sus primeros años de vida, para ver a su madre antes de su nacimiento. La escena continúa casi sin interrupciones hasta que acaba el artefacto y no demora en ingresar a éste, pero sin la compañía de su «hermanastro», quien parece estar completamente ausente del video. La imagen se pierde por unos segundos y comienzan a aparecer luces en la pantalla y un chirrido como de un CD rayado, muy irritante. Una imagen definida finalmente se forma. Aparece en pantalla Doofenshmirtz con Linda Flynn, besándose. Me pareció tierno, la verdad. Unos minutos después Doofenshmirtz dice, «Linda, quiero una vida contigo». Ella no responde, y Doofenshmirtz sigue mirándola con sus ojos llenos de brillo. Sólo tras un momento es que le dice, «No Doof, somos muy jóvenes… y yo tengo una vida, soy una cantante, y tú… mírate».
«¡Pero te amo!», solloza Doof. La siguiente escena me pareció repulsiva… Aparece Doofenshmirtz agrediendo de una forma horrible a Linda, tirándola del pelo, y gritándole, «ERES MÍA, ¿¡ENTIENDES!? ¡MÍA!». Le tapa su boca y la lleva hacia el cuarto. «Dejarás tu vida de estrella pop, o si no…».
«¿Qué…?», habla Linda con la respiración entrecortada. Él la lanza hacia la cama y grita, «¡Ya verás!». La siguiente escena parece ocurrir unos minutos después, empezando con Doofenshmirtz diciéndole a Linda, «Te dedicarás a cuidar este hijo, ¿entendiste? ¡Éste es mi hijo! ¡Mi hijo!», totalmente fuera de sí, mientras que Linda llora y se tapa avergonzada con las sábanas… Doofenshmirtz se va y luego se pasa a un corto de Linda con Candace en sus brazos. La pantalla se puso negra.
El video continúa con Linda bailando en un fierro con hombres a su alrededor arrojándole billetes, seguido de otra escena más de Linda; en ésta, hablando por teléfono: «Mi amor, estoy trabajando. Llegaré pronto. Te amo, Candace», cuando la puerta se abre: «Recibirás una buena paga esta vez», dice la sombra de un hombre encorvado —seguramente Doofenshmirtz—. «¿¡Qué quieres de mí!? ¡Déjame ya!», le reclamaba Linda llorando mientras el hombre se acerca para besarla. «Te quiero a ti, sólo esta noche, la última», decía él desesperado.
La imagen se perdió y apareció un mensaje:
«¡HEY, CURIOSO! ¿QUÉ TE PARECIÓ? ¿VERÁS DE NUEVO PHINEAS Y FERB?».
Me fui de ese lugar.
No he vuelto a ver Phineas y Ferb, por miedo, tal vez. Mantengo la esperanza de que nunca hagan público ese video. Pero comprendí muchas cosas sobre el parecido de Phineas y Doof, ambos con ese cabello de piña, ambos con la cabeza en forma triangular, ambos con ese caminado semi-encorvado. Es cosa de ver… Muchas veces los productores han desmentido la posibilidad de que Phineas fuera hijo de Doof, pero yo sé la verdadera historia.


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Gotta tell ‘em all!: La maldición de El Rey Unown


Esto me sucedió la Navidad pasada:
Serían alrededor de las once de la noche; mis padres no estaban en casa y no volverían hasta el siguiente día, pues estaban de fiesta en casa de mis abuelos. En circunstancias normales habría ido, pero me encontraba enfermo.
Así que allí estaba yo, solo en casa con 38° y medio de temperatura, viendo televisión, cuando de repente el timbre suena. Fui a ver quién era; no esperaba ninguna visita y me constaba que mis padres no podían ser, pues el pueblo de mis abuelos está a hora y media de donde yo vivo, y me habían llamado para avisarme que ya habían llegado hacía tan sólo un cuarto de hora. Vi por la mirilla para ver quién era, pero no había nadie. Supuse que sería un bromista borracho, algo nada raro en Nochebuena… Abrí la puerta para gritarle, pero cuando salí me encontré con un paquete en el rellano. ¡Vaya!, parecía que Papá Noel se había adelantado este año. No sé quién habría sido, pero enaquel momento me pareció una persona bastante generosa.
Metí el paquete en mi casa y lo abrí. Dentro de él había un sobre en el que aparecía escrito: «Quédatelo, ya no lo quiero», y una copia de Pokémon Plata. Eso me pareció genial, pues tenía muy buenos recuerdos de aquel juego, y al mío se le había agotado la batería interna. Cogí mi viejo Gameboy Advance SP y comenzó mi viciada. Pero antes abrí el sobre para ver lo que había dentro. Había una nota con instrucciones a seguir. Aún el día de hoy la conservo junto con el juego, y dice así: «Hola, si estás leyendo esto es porque tienes mi juego, y ya que te lo he regalado, te pido por favor que lo continúes hasta el punto que te menciono en esta carta; luego puedes jugarlo libremente».
«Bueno, ya que me lo has regalado», pensé, «¿qué de menos puedo hacer por ti?». Seguí leyendo:
«1º No empieces una nueva partida, continúa la mía. Tengo capturados a los tres perros legendarios, y le he entregado la GSBALL a César, así que en cuanto vayas a hablar con él podrás capturar a Celebi. Tengo capturados 248 pokémon; aparte de Celebi, me faltan Lugia y Ho-oh, por favor captúralos y completa la Pokédex».
¡Joder! ¡Qué suerte! Me lo había servido en bandeja de plata. Lo cierto es que me hacía ilusión completar la Pokédex, así que me puse a ello. Continué el juego que ya había empezado su antiguo dueño y lo primero que hice fue revisar sus datos. El nombre del entrenador era SUSEJ —os contaré luego lo que significa, si no os habéis dado cuenta ya por vosotros mismos—. Mi equipo constaba de Houndoom, Lapras y Slowbro, a los niveles 66, 32 y 63, respectivamente, y un Sandshrew, un Abra y un Pidgey a niveles muy bajos, que seguramente los tenía para usar los MO. Tenía 16 medallas y el límite de dinero. Tiempo de juego 229:50, o por ahí, y el Pokégear marcaba poco más de las 11:50 p.m. del sábado, la misma hora y día de la semana que en las que estaba jugando. Luego de conocer mis datos, empecé a jugar. Primero capturé a Celebi, ya que nada más al empezar me encontraba en Pueblo Azalea, y era lo que me quedaba más cerca. Pensaba que sólo se podía capturar en la versión Cristal, pero bueno, hice todo el proceso: fui a hablar con César, recibí la GSBALL, luego fui al encinar, la deposité en el monumento al guardián del bosque y comenzó la batalla con Celebi. Me hizo mucha ilusión capturarlo, ya que sin un evento especial no se podía conseguir. Lo capturé después de un rato cuando me cansé de tirarle pokébolas normales y le lancé una Bola maestra —de tres que tenía—, y apareció el mensaje diciendo que había sido transferido al PC de Bill, a la caja de «Pandora». Supuse que sería una broma. Para quien no lo sepa, la caja de Pandora es un mito, creo que griego, que relata que, de ser abierta la caja, saldrían de ella demonios y cosas así, y la raza humana estaría condenada. Sin darle demasiada importancia, ya que el nombre de las cajas se podía cambiar, continué y capturé a los otros dos legendarios que me quedaban. Fue fácil, como ya dije antes, tenía las Bolas maestras necesarias. Una vez capturados todos los legendarios, y con ello completada la Pokédex, retomé las instrucciones que me dejó el antiguo dueño:
«2º Ahora que has capturado a todos los legendarios, crea el siguiente equipo: Mew, Celebi, Ho-oh, Lugia, Suicune y Moltres. Espera a que el Pokégear marque las 3 a.m. para realizar el siguiente paso».
Entonces era la una de la mañana en el juego, y como marcaba la misma hora que era en realidad, tuve que mantenerme despierto hasta las tres. No me importó, la pasaba bien jugando aquel juego. Fui a hablar con Oak, a ver qué me decía por la Pokédex, fui a Ciudad Azulona a reclamar el diploma que certificaba que había completado la Pokédex, derroté a Rojo, y eché un vistazo a las demás cajas. ¡El tipo había capturado incluso los cuatro MissingNo.!
Seguí haciendo tonterías así hasta que me percaté de que ya eran las 2:45 a.m. Entonces leí el siguiente paso:
«3º Cuando sean las 3 a.m., ve a las Ruinas Alfa, entra en la cámara principal y ve hasta la última estatua que hay siguiendo el pasillo hacia abajo. Enfrente de ella pon la Radio Unown, y habla con ella».
Así lo hice, cogí el Magnetotren y desde Ciudad Trigal fui andando hacia mi destino, pues tenía tiempo de sobra. Cuando por fin llegué eran las 2:58, así que estuve dos minutos esperando enfrente de la estatua, ya con la Radio Unown puesta. Ese ruido me ponía bastante nervioso.
Apenas el Pokégear marcó las 3 a.m., hablé con la estatua. Emitió el ruido de un pokémon, pero no me sonaba a ninguno que conociese, y empezaron a salir cuadros de texto: «Mew ya no está», seguido  del grito de Mew. «Celebi ya no está», y su grito, y así sucesivamente hasta que nombraron a todos los pokémon de mi equipo. Al final salió otro cuadro de texto: «El sacrificio de tu Equipo ha permitido la liberación de El Rey Unown».
Luego de que cerré el cuadro de texto la pantalla se volvió negra por unos dos segundos, y después apareció la página del Rey Unown en la Pokédex, que decía algo así: «Esta feroz bestia puede dormir durante siglos, y cuando despierta mata lo que sea para alimentarse». No tenía ningún número, y su grito era el que había sonado antes. Era azul oscuro como los Unown, pero su forma sólo se parecía a ellos en la cabeza, en la que tenía tres cuernos, como si de una corona se tratase, y un solo ojo. A diferencia de los Unown, tenía cuerpo, patas y unos brazos que terminaban en pinzas, manchadas de rojo, imagino que simulando sangre.
Cuando cerré la Pokédex, aparecí de nuevo en donde había encontrado al Rey Unown, y otro mensaje apareció, diciendo, «Has liberado a la Bestia». Cuando lo cerré miré mi equipo, pero ahora no tenía ningún pokémon. El juego empezó a ponerme nervioso. Salí de la cámara y me dirigí a Ciudad Violeta a recoger algún pokémon del PC. Durante el trayecto hacia dicha ciudad noté que había algo extraño —además de que la música de la Radió Unown seguía sonando allá o donde fuera—, pero sólo lo confirmé en cuanto entré en el centro Pokémon: ¡no había ninguna persona! ¡Los sprites habían desaparecido! Cuando miré dentro del PC me encontré con que de las 20 cajas prácticamente llenas, ahora sólo había dos pokémon en la caja de Pandora. Un Staryu a nivel 20 y el Sandshrew de antes. No sabía qué estaba pasando, así que anduve deambulando por todo Johto. No había ningún sprite en ninguna ciudad, ni ruta, ni siquiera en las casas.
Recordé la nota.
«4º Espera la llamada».
¿La llamada? ¿De quién? No sabía quién me tenía que llamar, así que abrí el Pokégear, y miré los números; sólo estaban Elm y mi madre. Llamé a Elm, pero apareció un mensaje que decía: «Parece que no contesta…», y cuando llamé a mi madre me salió el texto de siempre.
Ya eran las 3:30 y nadie me había llamado aún. Había recorrido casi todo Johto y no había ni una persona; en la hierba tampoco salían pokémon.
Por fin llegó la llamada. Era de mi madre, decía, «Hijo, por favor ven a casa rápid…»,  sonó el grito del Rey Unown y se cortó.
Entre la fiebre y el sueño yo ya empezaba a sentirme mal, pero quería saber qué pasaba, y ahora sabía a donde ir. En mi casa no había nadie, pero en la parte de arriba parecía que había una nota en la pared, que leí. Decía: «5º y último: Ve a ver a Oak».
Antes de ir miré en las casas de Pueblo Primavera, pero como ya me temía, no había nadie. Ni un sprite en todo Johto. No obstante, antes de ir a ver a Oak, di una vuelta por Kanto para ver si había alguien. Sólo parecía estar Mr. Fuji en Pueblo Lavanda. Hablé con él, y me dijo: «Últimamente estoy muy atareado»…
No me entretuve más y enseguida me fui a Pueblo Paleta. Allí tampoco había nadie, ni en la casa de Rojo, ni en la de Azul. Entré en el laboratorio de Oak. Como era de esperarse, ni un sprite de persona; pero donde normalmente se encuentra el profesor Oak, estaba el sprite de un Unown. Supuse lo que tenía que hacer, así que me paré enfrente de él y pulsé la A. Sonó el gritó del Rey Unown y comenzó la batalla contra él.
índice
Era de nivel 100, y por si fuera poco estaba equipado con Restos. Acabó con mis pokémon en poco tiempo, pero en cuanto se debilitó el último de mis pokémon, la batalla la continuó el entrenador. Estaba en nivel 10, ya sabía que no iba a poder hacer nada contra aquel bicho. Pensé en apagar la consola, pero luego lo reconsideré, me dije que si no veía cómo acababa me quedaría con la intriga, porque no volvería a ocurrirme esto. Total, era un juego, ¿qué me podía pasar?
Mi entrenador sólo conocía «Combate», pero no llegó a usarlo porque el Rey Unown atacó primero. Usó mordisco, y mi entrenador se debilitó. Salió un mensaje diciendo SUSEJ ha muerto. La pantalla se puso negra unos segundos, y después apareció el sprite de un hombre vestido de negro, similar a como lo hace el Profesor Oak al principio del juego. Me dijo lo siguiente: «¡SUSEJ, acabas de liberar a la Bestia y condenado a la raza humana! No podría haberlo hecho sin ti». Después la pantalla se puso en negro, y tras un minuto, empezó la intro normal del juego, con Lugia volando en el cielo azul. No estaba guardada la partida anterior, sólo podía empezar una nueva. Ya eran las 4:30 de la madrugada, así que apagué la consola y traté de dormir, puesto que estaba enfermo y cansado. Esa noche soñé que era el Rey Unown e iba vagando por el mundo, en busca de mi próxima víctima.
No sé si esto se trató de una broma mórbida, o realmente tuvo un origen «sobrenatural», lo que sí sé es que estuve un mes sin parar de pensar en ello y que cada vez que lo recuerdo se me ponen los pelos de punta. De ser una broma (que espero que eso sea) creo que se trató de la broma de un satánico o algo así: las tres de la mañana es la hora de Lucifer, SUSEJ es Jesús al revés, sin mencionar la «liberación de la Bestia». De una cosa estoy seguro, haber jugado a ese juego me ha dejado marcado de por vida.


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miércoles, 30 de octubre de 2013

el "You Tube Maldito"


Yo soy un chico al que le fascina leer historias de terror, creepypastas, leyendas urbanas, videos de terror, en fin, algo que me hiciera sentir escalofríos al verlo. Todas las noches, cerca de las 11 de la noche, buscaba en internet los más espeluznantes relatos, de forma tanto escrita, como en blogs y foros, como en videos, esparcidos por las diversas páginas de videos, dailymotion, tu.tv, y en especial YouTube. Una noche, más concretamente, un viernes, como habitualmente hacía, me dispuse a apagar la luz y sentarme en mi escritorio frente a la computadora y buscar alguna leyenda o historia por algún lugar de internet. Mi búsqueda pronto me llevó a YouTube, sin embargo con el gran tiempo que llevaba buscando cosas de horror, ya había visto la mayoría de estos videos. Sobre Tails Doll, Suicide Mouse, El suicidio de Calamardo, todo esto ya no era nada nuevo para mí, sin embargo me dispuse a seguir buscando.
Eran ya pasadas las 12 de la noche, mis padres habían salido a una especie de fiesta con sus compañeros de preparatoria, así que no había nada que me impidiera seguir pegado al monitor aunque estuvieran ellos no había excusa, era viernes después de todo). Un par de minutos más tarde, comencé a aburrirme, así que decidí salir de la computadora, darme un baño y dormirme. Pero antes, por pura diversión, hice una última búsqueda en YouTube. En la barra de búsqueda puse: “Leyendas urbanas y creepypastas”, a pesar de saber que no encontraría nada.
Fue grande mi sorpresa al ver entre los videos viejos y con miles de visitas, uno que nunca antes había visto, se llamaba “YouTube profundo #1” No tenía ni idea de sobre qué podría ser, así que le di click y comencé a verlo. Era de unos 4:30 minutos, y contaba una pequeña historia contada con gran elocuencia, la voz que la narraba era suave y grave. La historia trataba sobre una cadena de videos en la página, que si se reproducían en secuencia se podía invocar una presencia malvada que hacía que el cuarto se volviera una trampa como un pantano, y que, según el video, nadie había podido sobrevivir a ella. Me pareció un muy buen video, a pesar de que en el fondo, detrás de la voz sonaba algo como murmullos, pero supuse que solo sería un efecto o un problema con el micrófono. Para mi agrado, había más de ellos, del mimo usuario, un tal “TheDeeper”, y todos ellos tenían como título YouTube profundo, seguido de un número. Supuse que eran también sobre historias de ese tipo, así que seguí viéndolos. Los demás videos contaban también diferentes historias que jamás había oído, así que me senté cómodamente y seguí viéndolos.
En todos los videos sonaba el mismo ruido raro en el fondo, estaba más y más convencido de que eran murmullos. Todo se comenzó a poner tétrico cuando al querer ver el video #6, salió un mensaje diciendo que el video había sido marcado como inapropiado. Sin darle importancia di click en aceptar, puesto que falsificando mi cuenta puse que lo era, y seguí con el #6, el cual ara mi sorpresa, era exactamente lo mismo que el primer video, pero en el fondo ya no se escuchaban murmullos, sino una voz débil y ronca recitando alguna especie de poema. Era de muy mal gusto y hacía que no sonara bien la voz que narraba la historia.
Había visto muchos screamers y bromas para asustar, pero con ninguno me sentí tan asustado como cuando llegué al video #10 el cual duraba sólo 10 segundos de un mensaje que decía mi nombre, la fecha de ese día y la hora decía 3:14. Abrí el reloj de Windows para comprobar con horror que decía 3:12.  Con un susto muy grande traté de salir del cuarto, pero antes de levantarme, vi que en todo el cuarto había algo pegajoso, como lodo, y fue cuando noté que en el cuarto el aire estaba húmedo. Fue entonces cuando recordé el primer video y la historia, ¡Era real! Grité para mis adentros, pero tardé en reaccionar por el shock que me dejó darme cuenta de eso, ya que para cuando lo hice eran las 3:13 con 50. Sentí entonces que había alguien en el cuarto. Me sobre salté y volteé, pero al no haber luz no distinguía nada, solo lo sentía acercarse.
Creí que era mi fin cuando lo sentí frente a mí. Milagrosamente mis padres abrieron la puerta dejando entrar luz y antes de que se evaporara pude verlo, era un monstro tan horrible que casi me desmayo. Su imagen estará por siempre en mi cabeza. Mis padres me miraron como si nada hubiera pasado, y me dijeron que me durmiera. Cuando regresé mi mirada al monitor ya no decía nada el video, ni mi nombre ni ninguna fecha. Desde entonces no he vuelto a buscar nada en ninguna parte, ese día marcó el fin de mis días como creepypastero.
Nunca veas los videos YouTube profundo, sé lo que te digo


YouTube profundo | Creepypasta en español http://creepypastas.com/youtube-profundo.html#ixzz2jFZjbSjU

Jeff The Killer

"Muchos son los que han visto esta imagen, sobre todo porque la uso en mis videos, sin embargo, nadie conoce la verdadera historia detrás de ella.


En YouTube encontrarán muchos videos que cuentan su supuesta historia, videos en los que se limitan a decir que el sujeto de la imagen se llamaba Jeff, un chico que sufría de bullying en la escuela y que por eso se dedicaba a matar a los que se burlaban de él, y que un día mientras transportaba un contenedor de ácido se tropezó y éste le cayó encima, deformando su rostro hasta dejarlo como el horrible ser que ahora están mirando en su pantalla.

Eso es mentira.


Ahora les contaré la verdadera historia, que hasta ahora nadie se había tomado la molestia de traducir al español de una forma decente."


Extraído de un diario local:


Siniestro asesino aún se encuentra prófugo.


Después de semanas de asesinatos inexplicables, el desconocido asesino todavía ronda por éste lugar. Después de las pocas pruebas que se han encontrado, una joven afirma que sobrevivió a uno de los ataques del asesino y con valentía cuenta su historia.


"Tuve un mal sueño y me desperté en medio de la noche", dice la joven: "Vi que por alguna razón la ventana estaba abierta, aunque recuerdo que la cerré antes de irme a la cama. 


Me levanté y la cerré una vez más. Después, simplemente me metí debajo de las sábanas, y traté de volver a dormir. Fue entonces cuando tuve una sensación extraña, como si alguien me estuviera observando. Miré hacia arriba, y casi salto de la cama. Ahí, en el pequeño rayo de luz que iluminaba de entre las cortinas, había un par de ojos. 


No eran unos ojos normales; eran unos ojos oscuros y siniestros, estaban bordeados de negro y, simplemente me aterrorizó. En ese momento vi su boca. Una sonrisa larga, tan horrenda que hizo que todos los pelos del cuerpo se me erizaran. 


La figura se quedó allí, mirándome. Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, lo dijo. Una simple frase, pero dicho de una manera que sólo un loco podía hacerlo, me dijo:


Ve a dormir.


Se me escapó un grito, eso hizo que sacará un cuchillo. Su objetivo era mi corazón, saltó encima de mi cama pero yo me defendí. Le di una patada, el me golpeó, me sujetó y trató de tocarme. Fue entonces cuando mi padre entró, El hombre le encajó el cuchillo, que entró en el hombro de mi padre. El hombre probablemente habría acabado con él, si uno de los vecinos no hubiera alertado a la policía.


"La policía se dirigió hacia el estacionamiento y corrió hacia la puerta. El hombre se volteó y corrió por el pasillo. Escuché un ruido, como si se hubiera roto un cristal. Cuando salí de mi cuarto, vi que la ventana que estaba apuntando hacia la parte posterior de mi casa se había roto. Miré únicamente para verlo desaparecer en la distancia. Te puedo asegurar una cosa, nunca olvidaré esa cara, aquellos ojos fríos y esa sonrisa psicótica, nunca saldrán de mi cabeza. "


La policía todavía está en la búsqueda de este hombre. Si ve a alguien que encaja en la descripción de esta historia, por favor póngase en contacto con su departamento de policía local.


"Bueno, ya sabes que es lo que hace Jeff, pero… ¿por qué lo hace? para saberlo, tendremos que retroceder un poco más en el pasado."


Jeff "El Origen":


Jeff y su familia acababan de mudarse a un nuevo vecindario. Su padre había conseguido un ascenso en el trabajo, y pensaron que sería mejor vivir en una de esas casas de "fantasía".


Sin embargo, Jeff y su hermano Liu no podían quejarse. Mientras desempacaban uno de sus vecinos, pasó por allí.


"Hola", ella dijo: "Soy Bárbara, vivo al otro lado de la calle, sólo quería presentarme a mí y a mi hijo", se da la vuelta y llama a su hijo.
"Billy, estos son nuestros nuevos vecinos"
Billy dijo hola y corrió de nuevo a jugar en su patio.


“Bueno”, dijo la madre de Jeff, "Yo soy Margaret, este es mi marido Peter, y mis dos hijos, Jeff y Liu." Cada uno de ellos se presentó, y luego bárbara los invitó al cumpleaños de su hijo. Jeff y su hermano intentaron protestar, pero su madre le dijo a Bárbara que les encantaría. Cuando Bárbara por fin se fue Jeff le preguntó a su madre.


“Mamá, ¿por qué nos invitan a una fiesta infantil? Por si no lo ha notado, ya no soy más un niño.”


"Jeff", dice su madre: "Nos acabamos de mudar aquí, debemos demostrar que queremos pasar tiempo con nuestros vecinos, ahora vamos a esa fiesta y eso es definitivo". Jeff intenta protestar, pero se detiene, sabiendo que él no puede hacer nada. Siempre que su mamá dice algo, es definitivo. Jeff va a su cuarto y se deja caer sobre su cama. Él se acuesta allí mirando a su techo cuando de pronto, tiene una extraña sensación. No es tanto un dolor pero… es una sensación extraña. Él lo ignora y lo confunde con sólo un sentimiento al azar.


Al día siguiente, Jeff camina por las escaleras para desayunar y se prepara para la escuela. Mientras estaba sentado allí, comiendo su desayuno, una vez más tiene esa sensación. Esta vez fue más fuerte, le dio un dolor, como un leve tirón, pero una vez más, lo ignoró. Él y Liu terminaron su desayuno, se dirigieron hasta la parada de autobús. Se quedaron esperando el autobús y luego, de repente, un chico en una patineta salta sobre ellos, a sólo unos centímetros por encima de sus rodillas. Ambos saltan por la sorpresa. "¡Hey! ¿Qué diablos?"


El chico se cayó y se volteó hacia ellos. Pateó la patineta y la cogió con sus manos. El chico parece estar cerca de doce, un año menor que Jeff. Lleva una camisa de Aeropostal y pantalones vaqueros azules algo rasgados.


"Bien, bien, bien. Parece que tenemos un poco de carne nueva." De repente, aparecen otros dos chicos. Uno de ellos es súper delgado y el otro es enorme. "Bueno, ya que son nuevos aquí, me gustaría presentarnos, el de ahí es Keith y él es Troy.


"Y yo" dice el chico, soy Randy. Ahora, para todos los niños en este barrio hay un pequeño precio para el pasaje, si es que me entienden. Liu se pone de pie, listo para golpear al chico, cuando sus dos amigos tiran un cuchillo hacia él. "Yo esperaba que fueran más cooperativos, pero parece que tenemos que hacerlo de la manera difícil." El chico se acerca a Liu, y toma la billetera de su bolsillo, Jeff tiene esa sensación de nuevo, ahora, es verdaderamente fuerte, una sensación de ardor, se pone de pie pero Liu le hace gestos para que vuelva a sentarse, Jeff lo ignora y se acerca a los chicos.


"Escúchame bien pequeño punk, devuélvele la billetera a mi hermano o de otra forma…"


Randy pone la billetera en su bolsillo y saca el cuchillo.


"¿Ah sí? ¿Y qué vas a hacer?" dice Randy con una voz burlesca, mientras pasa el cuchillo frente la cara de Jeff, Jeff en un movimiento rápido toma la muñeca de Randy y se la rompe, Randy soltó un terrible grito y Jeff tomó el cuchillo de su mano. Troy y Keith se asustaron y trataron de huir, pero Jeff es demasiado rápido. Lanza a Randy al suelo y arremete contra Keith, lo apuñala en el brazo. Keith se quita el cuchillo y lo deja caer al piso, Keith cae al suelo gritando. Troy corre, pero Jeff logra alcanzarlo, no necesita ni siquiera el cuchillo. Él sólo le dio de golpes a Troy directamente en el estómago con toda su fuerza. A medida que cae, troy vomita todo. Liu no puede hacer nada sino mirar con asombro a Jeff.


"Jeff, ¿cómo?", eso es todo lo que Liu dice. Ellos ven el autobús que viene y saben que serán culpados por todo el asunto. Así que empiezan a correr tan rápido como les es posible. Mientras corren, miran hacia atrás y logran ver al conductor del autobús corriendo hacia Randy y los otros. Cuando Jeff y Liu llegaron a la escuela, no se atrevieron a contar lo que pasó. Todo lo que hacen es sentarse y escuchar. Liu pensó que su hermano sólo había golpeado a unos cuantos chicos, pero Jeff sabía que era algo más. Era algo aterrador, la sensación de ser poderoso, la necesidad de, lastimar a alguien.


No le gustaba cómo sonaba, pero no pudo evitar sentirse feliz. Sentía que esa extraña sensación desaparecía, y se mantuvo alejada durante todo el día.
Cuando llegó a casa sus padres le preguntaron cómo fue su día, a lo que Jeff respondió con una voz un tanto desanimada: "Fue un día maravilloso."


A la mañana siguiente, oyó que llamaban a su puerta. Caminó hacia abajo para encontrar a dos policías en la puerta y a su madre mirándolo con una mirada de enojo.
"Jeff, estos oficiales me dicen que atacaste a tres niños, que no fue una pelea normal, y que fueron apuñalados."
La mirada de Jeff cayó al suelo, mostrando a su madre que era cierto.


Jeff le contestó rápidamente a su madre:
"Mamá, fueron ellos los que nos atacaron a mí, y a Liu".


"Hijo" dijo uno de los policías, "encontramos a tres chicos, dos apuñalados y uno tiene un moretón en el estómago, tenemos varios testigos que los vieron huyendo de la escena. Ahora, ¿qué nos dice eso?". Jeff sabía que era inútil. Él podía decir que él y Liu habían sido atacados por ellos, pero no había pruebas de que no fueron ellos quienes atacaron primero. No podría decir que no estaban huyendo, porque a decir verdad si lo hacían. Así que Jeff no podía defenderse a sí mismo o Liu.


"Hijo, llama a tu hermano." Jeff no podía hacerlo, ya que fue él quien golpeó a todos los niños.


"Señor... fui yo." Dijo Jeff, "yo fui quien atacó a los niños, Liu trató de detenerme, pero no pudo." El policía miró a su compañero y ambos se sorprendieron.


"Bueno, chico, parece que te espera un año en prisión...”


"¡Esperen!" gritó Liu. Todos se sorprendieron al verlo con un cuchillo. Los oficiales sacaron sus armas y apuntaron a Liu.


"Esperen por favor, no disparen, Jeff es inocente yo hice todo, perdí el control, me golpearon un poco esos punks y me enojé. Tengo las marcas para probarlo." Él levantó su camisa para revelar heridas y moretones, como si hubiera estado en una lucha.


"Hijo, sólo tienes que dejar el cuchillo", dijo el oficial. Liu levantó el cuchillo y lo dejó caer al suelo. Él levantó las manos y se acercó a los oficiales.


"No, Liu fui yo, ¡Yo Lo hice!" decía Jeff con lágrimas corriendo por su rostro.


"¿Eh?, pobre hermano, tratando de tomar la culpa de lo que hice" dijo Liu.


La policía llevó a Liu a la patrulla.


"¡Liu, diles que fui yo, diles, yo fui quien golpeó a los niños!" La madre de Jeff puso las manos sobre sus hombros.


"Jeff, por favor, no tienes que mentir, sabemos que fue Liu, puedes detenerte." Jeff observa con impotencia cómo la patrulla se lleva a Liu en su interior. Unos minutos más tarde, el padre de Jeff se detiene en el camino de entrada, ve la cara de Jeff y sabe que algo anda mal.


"Hijo, hijo, ¿qué sucede?" Jeff no puede responder. Sus cuerdas vocales están tensas por el llanto. En cambio, la madre de Jeff lleva a su padre en el interior, para romper el hielo con la mala noticia, Jeff se queda afuera y llora en el camino de entrada. Después de una hora Jeff vuelve a entrar a la casa, sólo para ver que sus padres están tristes y decepcionados.


Él no puede mirarlos. Él sólo va a dormir, tratando de que todo el asunto desaparezca de su mente. Pasaron varios días, sin noticias sobre Liu. No hay amigos para pasar el rato. Nada más que tristeza y culpabilidad.


Por lo menos hasta el sábado, cuando Jeff se despertó y vio a su madre con una cara feliz.


"Jeff, hoy es el día" dice mientras abre las cortinas y la luz alumbra el cuarto de Jeff.


"¿Qué, qué día es hoy?" pregunta Jeff semidormido.


"Hoy es el cumpleaños de Billy" le responde su madre, Jeff se despierta rápidamente y le contesta:


"Mamá, debes estar bromeando, ¿verdad?


“Cómo puedes esperar que valla a una fiesta después de...” 
Hay una larga pausa.


"Jeff, ambos sabemos lo que pasó. Creo que esta fiesta podría ser lo que ilumine los últimos días. Ahora, vístete." La madre de Jeff sale de la habitación y baja para prepararse.


Jeff lucha por levantarse, realmente no tiene ánimos de hacerlo. Elige al azar una camisa y un par de pantalones vaqueros y baja por las escaleras.


Él ve a su madre y padre vestidos muy formalmente, su madre con un vestido y su padre en un traje. Piensa, ¿por qué usan ropa elegante para la fiesta de un niño?


"¿Hijo, es eso lo que vas a usar?"


"Mejor ve y busca otra cosa" dice la madre de Jeff, evitando esa sensación de gritarle y lo oculta con una sonrisa.


"Jeff, a esta fiesta tienes que ir bien vestido, si quieres causar una buena impresión." dice su padre. Jeff empieza a gruñir y vuelve a subir a su habitación.


"¡No tengo nada de ropa elegante!" grita por las escaleras.


"Sólo tienes que elegir algo." dice su madre.


Mira a su alrededor pero no encuentra nada "elegante". En su armario encuentra un par de pantalones de vestir negros que tenía para las ocasiones especiales. Jeff no puede encontrar una camisa que convine. Mira a su alrededor, y sólo encuentra camisas a rayas y estampados. Ninguno de ellos va con pantalones de vestir. Finalmente se encuentra con una sudadera con capucha blanca, tendida en una silla y se la pone. Él baja por las escaleras para decirles a sus padres que está listo.


"¿Eso es lo que llevarás ?" le preguntan sus padres. Su madre mira su reloj. "Oooh, no hay tiempo para cambiarse, vámonos de una vez" y cruzan la calle hacia la casa de Billy y Bárbara.
Tocan a la puerta y sale Bárbara junto a sus padres, quienes los invitan pasar, mientras caminan dentro de la casa pueden apreciar que sólo hay adultos, ningún niño.


"Los chicos están en el patio, Jeff… ¿qué te parece si vas a conocer a algunos de los niños?" dice Bárbara.


Jeff camina fuera de un patio lleno de niños. Están corriendo en trajes de vaqueros y se disparan los unos a los otros con pistolas de plástico. Jeff únicamente se queda de pie mirándolos jugar, De repente un chico se le acerca y le entrega una pistola de juguete y un sombrero.


"Hey, ¿no quieres jugar?" , dice.


"Ah, no creo, eso es para niños, estoy demasiado viejo para estas cosas." El chico lo mira con una cara de cachorrito raro.


"Porfa" dice el niño. "Está bien", dice Jeff.


Se pone el sombrero y empieza a fingir disparar a los niños. Al principio piensa que es totalmente ridículo, pero luego comienza a sentir que es realmente divertido. Puede que no sea algo súper genial, pero es la primera vez que él ha hecho algo que tiene fuera de su mente a Liu.


Así que juega con los niños por un rato, hasta que escucha un ruido. Es un extraño ruido como de ruedas. Luego, algo lo golpea. Cuando reacciona, ve a Randy, Troy, y Keith, todos saltan la valla en sus patinetas. Jeff deja caer el arma de juguete y se quita el sombrero. Randy mira a Jeff con un ardiente odio.


"Hola Jeff, tenemos algunos asuntos pendientes." dice Randy.
Jeff ve su nariz magullada por culpa del golpe del objeto que le lanzaron.


"Creo que estamos a mano, después de todo los vencí a todos ustedes… ¡son una mierda!" le respondió Jeff.
Randy tiene una mirada de enojo en su rostro.




"Oh, no, no hay manera de que me ganaras, de todas formas te pateare el culo ahora.


Randy se lanza sobre Jeff.


Los dos caen al suelo. Randy golpea a Jeff en la nariz, y Jeff lo agarra por las orejas y le da de cabezazos. Jeff empuja a Randy lejos de él y ambos se ponen de pie.
Los niños gritaban y corrían hacia sus padres quienes aún estaban dentro de la casa.


Troy y Keith sacan pistolas de sus bolsillos y gritan: Será mejor que nadie nos interrumpa.


Randy saca un cuchillo y apuñala a Jeff en su hombro.
Jeff grita y cae de rodillas. Randy empieza a darle patadas en la cara.


Después de tres patadas Jeff le agarra el pie y lo tuerce, Randy cae al suelo.


Jeff se levanta y camina hacia la puerta de atrás, sin embargo Troy lo agarra.


"¿Necesitas ayuda?" Troy le dice a Randy. Toma a Jeff por el cuello y lo lanza hacia el patio, cuando Jeff trata de ponerse de pie, recibe una patada por parte de Randy, el repite esto en varias ocasiones hasta que Jeff empieza a toser sangre.


"Vamos Jeff, pelea conmigo!" toma a Jeff y lo lanza a la cocina. Randy ve una botella de vodka en la mesa y rompe el cristal sobre la cabeza de Jeff.


"¡Pelea!" grita Randy, mientras lanza de nuevo a Jeff en la sala de estar.


"Vamos Jeff, ¡mírame!" Jeff levanta la vista, con el rostro lleno de sangre. "¡Yo fui el que consiguió que tu hermano fuera a prisión, y ahora sólo vas a sentarte aquí y dejar que se pudra allí durante un año entero!


¡Deberías avergonzarte!!


Jeff empieza a levantarse.


"Oh, ¡por fin! Parece que ya quieres pelear! Jeff está a sus pies, con la sangre y el vodka en su rostro.
Una vez más tiene esa extraña sensación, la que no había sentido durante un tiempo.


"Por fin, ¡vamos arriba!" Randy dice mientras corre hacia Jeff.


En ese momento algo sucede dentro de Jeff.


Su mente se destruye, todo pensamiento racional se ha ido, todo lo que puede hacer es matar. Él agarra a Randy y lo tira hacia el suelo, se pone encima de él y lo golpea directamente en el corazón. El golpe hace que el corazón de Randy se pare. Randy empieza a jadear mientras intenta tomar aire. Jeff toma un martillo que se encontraba cerca, y golpe tras golpe, acaba con Randy, la sangre brota de su cuerpo, hasta que toma un último aliento, y muere.


Todo el mundo está mirando a Jeff ahora. Los padres, los niños llorando, incluso Troy y Keith. A pesar de que se rompen fácilmente con su mirada, ellos deciden apuntar sus armas hacia Jeff.


Jeff al ver los cañones apuntando en él, corre hacia las escaleras. Mientras corre, Troy y Keith abren fuego… cada disparo perdido. Jeff sube corriendo las escaleras.
Oye a Troy y a Keith mientras lo persiguen. Al parecer ya dejaron escapar sus últimas rondas de balas. Jeff se mete en el baño. Toma el estante de la toalla y lo arranca de la pared. 


Troy y Keith entran al baño armados con cuchillos.


Troy intenta apuñalar a Jeff, éste lo esquiva y lo golpea fuertemente en cara con el estante. Troy se queda todo tieso y ahora el único que queda es Keith.


Él es más ágil que Troy, sin embargo mientras esquivaba los golpes de Jeff, Keith dejó caer el cuchillo, agarró por el cuello a Jeff y lo empujó contra la pared.


Lo cual hizo que, un recipiente con lejía que estaba en el estante superior, callera sobre ellos. Se quemaron los dos y ambos comenzaron a gritar. Jeff se secó los ojos lo mejor que pudo. Tomó nuevamente el estante de la toalla, y con él golpeó a Keith en la cabeza. Mientras yacía allí, desangrándose, se le escapó una sonrisa siniestra.


¿Qué es tan gracioso?" preguntó Jeff.


Keith sacó un encendedor y lo encendió. "Lo que es gracioso", dijo "¿Es que tú estás cubierto con la lejía y alcohol."


Keith tiró el encendedor sobre Jeff. Tan pronto como la llama entró en contacto con él, las llamas encendieron el alcohol en el vodka. Mientras que el alcohol le quemaba, la lejía le blanqueó la piel.


Jeff dejó escapar un grito terrible. Trató de extender el fuego, pero no sirvió de nada, el alcohol había hecho un infierno en él. Corrió por el pasillo, y cayó por las escaleras. Todo el mundo empezó a gritar al ver a Jeff, ahora un hombre en llamas, tirado en el suelo, casi muerto.


Lo último que vio Jeff era a su madre y a los otros padres de familia tratando de apagar las llamas. Fue entonces cuando perdió el conocimiento.


Cuando Jeff se despertó tenía un yeso envuelto alrededor de su rostro. No podía ver nada, pero sintió otro yeso en su hombro, y puntos en todo el cuerpo. Trató de levantarse, pero se dio cuenta de que había un tubo en su brazo, y cuando intentó levantarse se cayó, una enfermera se apresuró a ayudarlo.


"No creo que pueda salir de la cama todavía." dijo al ponerlo de nuevo en su cama y volver a insertar el tubo. Jeff se sentó allí, sin visión ni idea de lo que su entorno era. Finalmente, después de unas horas, escuchó a su madre.


"Cariño, ¿estás bien?" le preguntó. Jeff no podía responder, su rostro estaba cubierto, y él era incapaz de hablar.


"Cariño, tengo una gran noticia. Después de que todos los testigos le dijeron a la policía lo que pasó en la fiesta, ellos decidieron dejar ir a Liu."


Esto hizo que Jeff casi saltará de la cama, deteniéndose a mitad de camino, recordando el tubo que sale de su brazo. "Él va a estar aquí para mañana y luego los dos serán capaces de estar juntos de nuevo."


Su madre lo abrazó y le dijo adiós.


El siguiente par de semanas fueron aquellos en los que Jeff fue visitado por su familia.


Entonces llegó el día en que sus vendas iban a ser removidas.


Su familia estaba allí para verlo, esperaron hasta que fuera removido el último vendaje de la cubierta en su cara.


"Vamos a esperar lo mejor", dijo el médico. Rápidamente tiró de la última venda, dejando expuesto el rostro de Jeff.
La madre de Jeff dio gritos al ver su rostro. Jeff notó los rostros atemorizados de Liu y su padre


"¿Qué? ¿Qué pasó con mi cara?" dijo Jeff. Salió corriendo de la cama y corrió hacia el baño. Se miró en el espejo y vio la causa de la angustia. Su rostro. Es... es horrible.


Sus labios se quemaron, ahora parecen una sombra profunda de color rojo. La piel en su rostro se convirtió en un color blanco puro, y su pelo chamuscado cambió de marrón a negro. Poco a poco, puso su mano sobre su rostro. Se sentía como una especie de cuero.


Volvió a mirar a su familia y luego de nuevo se miró en el espejo.


"Jeff" dijo Liu, "No está tan mal ...."


"¿No es tan malo?" dijo Jeff, "¡Es perfecto!" Su familia quedó completamente sorprendida.


Jeff comenzó a reír incontrolablemente, sus padres notaron que sus manos temblaban.


"Uh... Jeff, ¿estás bien?"


"¿Estar bien? ¡Nunca me he sentido más feliz! Ja, Ja, Ja, Ja, Jaaaaaa, mírenme, este rostro combina a la perfección conmigo!"


No podía parar de reír. Él se acarició el rostro, mientras se miraba en el espejo.


¿Por qué se comportaba así? Bueno, ustedes recordarán que cuando Jeff peleó con Randy algo en su mente, su cordura, se rompió. Ahora se quedó como una máquina de matar demente, sin embargo, sus padres no lo sabían.


"Doctor" dijo la madre de Jeff, "¿Está bien mi hijo... bueno, ya sabe, en la cabeza?"


"Oh sí, este comportamiento es típico de los pacientes que han tenido grandes cantidades de calmantes para el dolor. Si su comportamiento no cambia en unas pocas semanas, tráiganlo de vuelta aquí, y vamos a hacerle un examen psicológico."


"Oh, gracias doctor." La madre de Jeff se acercó a él y le dijo: 


"Jeff, cariño, es hora de irse."


Jeff mira hacia otro lado del espejo, su cara todavía forma una sonrisa loca. "Ay mamá, ja, ja, jaaaaaaaaaaaa!" su madre lo llevó por el hombro y lo llevó a tomar su ropa.


"Esto es lo que traía", dijo la señora de la recepción. La madre de Jeff miró hacia abajo sólo para ver los pantalones de vestir negro y la sudadera blanca que llevaba a su hijo. Ahora estaban limpias de sangre. La madre de Jeff lo llevó a su habitación y le hizo poner su ropa. Luego se fueron, sin saber que ese sería su último día de vida.


Más tarde esa noche, la madre de Jeff se despertó con un sonido que provino del cuarto de baño. Sonaba como si alguien estuviera llorando. Poco a poco se acercó a ver lo que era.


Cuando ésta se asomó en el baño vio un espectáculo horrendo. Jeff había tomado un cuchillo y se había tallado una sonrisa en las mejillas.


"Jeff, ¿qué estás haciendo?" preguntó a su madre.
Jeff miró a su madre. “No podía seguir sonriendo mamá. Me dolió después de un tiempo, ahora, puedo sonreír para siempre”. La madre de Jeff notó sus ojos, rodeados de negro.


"¡Jeff tus ojos!" Sus ojos estaban aparentemente sin parpados, no se cerraban.


"No podía ver mi rostro, me cansé y mis ojos comenzaron a cerrarse, me quemé los párpados, ahora siempre podré ver... mi nuevo rostro"


La madre de Jeff comenzó lentamente a retroceder, al ver que su hijo se estaba volviendo loco.


“¿Qué pasa mamá? ¿Acaso no soy hermoso?”


"Sí, hijo" su madre dijo "Sí lo eres, déjame ir a buscar a papá, para que pueda ver tu bello rostro." Ella corrió a la habitación y sacudió al padre de Jeff.


"Mi amor, saca el arma que....." Se detuvo cuando vio a Jeff en la puerta, con un cuchillo.


"Mami, me mintió." Eso es lo último que dijo Jeff, antes de correr hacia ellos sólo para eviscerarlos.


Su hermano Liu se despertó sobresaltado por un ruido. No oyó nada más, por lo que sólo cerró los ojos y trató de volver a dormir. Cuando estaba en la frontera del sueño, tuvo la extraña sensación de que alguien lo estaba observando.
Miró hacia arriba, antes de poder decir algo, la mano de Jeff cubrió su boca. Poco a poco levantó el cuchillo listo para acabar con Liu.


Liu lucho constantemente para no ser presa de Jeff, pero fue en vano.


"Shhhhhhh", dijo Jeff: "Sólo tienes que ir a dormir."